miércoles, 18 de marzo de 2015

"Quiero regresar"

Yo venía a Madrid a dejarle un libro y una sonrisa, pero la sonrisa la perdí antes de poder dársela. No sé ni dónde ni cuándo. No creo que la llevara en la cajita cuando me la quitaron el viernes. No suelo guardarlas ahí. Se me habrá caído en algún momento del fin de semana. Era una sonrisa azul. Ahora debe estar gris.

Yo venía a Madrid a llevarme fuerzas y abrazos y risas de todas esas personas bonitas que conozco en esta ciudad. También tenía la esperanza de llevarme algo de valentía si tenía la suerte de cruzarme a algún valiente por la calle. Ser valiente es muy difícil. Muy difícil. Valientes, os animo a que salgáis ahí fuera a contagiarnos un poco. Yo os estaría eternamente agradecida.

Ahora estoy en la comisaría de la T4. Me van a hacer un pasaporte de urgencia para poder volar a un sitio al que no quiero ir. No. quiero. ir.

Mi documentación sí estaba en la cajita que me quitaron el viernes.

También estaban las gafas de mi abuela. Unas gafas de sol que mi madre le compró en el 84, y que luego me dio a mí. Que se llevaran eso es lo que más me duele.


Ahora estoy en el avión y pienso en Sara y en su Berlín no se acaba en  un círculo. Ayer escuché cómo lo leía. De principio a fin. Yo estaba a menos de un metro de ella. Creo que incluso llegó a ver las dos lágrimas que no pude contener cuando llegó a la página 50. Ese “Quiero regresar” resuena en mi cabeza desde entonces. Sólo quiero regresar a casa.

El desnudo integral de su libro es algo que no entraba en mis planes del fin de semana. Es una perla que me llevo entre tanta piedra.


Gracias Sara. Estés donde estés. Sé que para ti no fue fácil. 

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